Es lo único que puedo imaginarme al leer el título de esta entrada.
La realidad es que una lucha así sería bastante pareja. Separar el símbolo del signo es bastante complicado. Ahora les explico por qué.
Es cierto que ambos son transmisores de información. Nos ayudan a identificar sentimientos y a buscar liberación emocional; determinan nuestras acciones, representan algo o a alguien.
Ahora vienen las diferencias. El signo surge por la relación entre lo designado, el desingnante y la representación. Son específicos: señalan algo. (Ejemplos: humo, arcoiris, nubes)
El símbolo se define como la representación perceptible de una realidad; es una representación gráfica que puede ser parte del signo, y posee un significado propio, que puede ser más amplio y menos concreto debido a la variedad de contextos culturales en los que aparece. No pueden ser comprendidos por los animales, a diferencia de los signos. Podemos decir que los símbolos son un lenguaje internacional. (Ejemplos: escudos, banderas, cruces)
En ese hecho radica la diferencia más importante; los símbolos fueron creados con un significado en sí, expresado de manera gráfica: los signos aparecen como una parte fundamental de un proceso en el que el significado depende de la relación establecida entre el objeto y el intérprete.
Simplemente, no podemos separar uno del otro. El símbolo forma parte del signo. Declaremos el empate.